No me gusta hablar de política pero en este caso y teniendo en cuenta la actualidad del país, no he podido reprimirme.
En este caso he usado la misma plantilla que para la crítica amable de mis blogs, a ver si de algún modo consigo una opinión o crítica neutral.
No soy de izquierdas ni de derechas, solo soy seguidora de aquellos políticos que trabajan por los españoles que los votan.
Hoy he usado mi sección de la
crítica amable para evaluar las intervenciones de los dos candidatos que han debatido esta noche, con el firme objetivo de entender las soluciones que aportan para salir de esta situación tan difícil.
En la tabla, podréis ver un pequeño resumen de sus intervenciones, así como algunas percepciones personales que he dejado expuestas a propósito de las actuaciones y soluciones que han propuesto los candidatos esta misma noche.
A continuación se muestran los resultados de mi crítica amable.
Lo curiosos es que a estas horas, ambos partidos se atribuyen la victoria, de modo irrevocable.
A mi el debate me ha parecido algo flojo y en mi humilde opinión han quedado muchos temas sin tratar.
No obstante he aquí el resultado final.
**Recuerda que pinchando en la imagen lo verás en tamaño correcto**
**Podéis abrir la página en una pestaña o ventana nueva y maximizarla con el zoom disponible**
No se han tocado muchos temas, sobre política exterior o corrupción, entiendo que deberían haber profundizado aun mas, de hecho el debate se me ha hecho corto. Lo que mas me ha llamado la atención es que el Mariano Rajoy ha eludido lo referente a su programa electoral, el cual ha sido mencionado durante todo el debate, pero no ha respondido de modo claro a temas como el seguro de desempleo. Mi objetivo con este artículo, es exponer mi visualización sobre el debate.
El resultado del mismo, es una interpretación personal desde mi humilde posición, por ello espero que nadie se moleste por el resultado, que en este caso, muestra una diferencia pequeña de Rubalcaba con respecto a Rajoy. En definitiva, ambos candidatos no han llegado a un notable, quedándose en un suficiente raspadillo.